Movimientos sociales

En esta entrevista se describe la transformación de los reclamos sociales a partir de la crisis de 2001. Sin dejar de reconocer la legitimidad de los mismos, Lucrecia Teixido Miembro de la Comisión Directiva de la AAPS, plantea una situación de fragmentación y dificultad a la hora de ejecutar distintos mecanismos de ayuda social. Propone la mejora de los criterios de equidad, junto a una adecuada utilización y protección de los mecanismos institucionales para de este modo lograr políticas realmente inclusivas, que no respondan a la voluntad de los que gobiernan ni al poder de movilización de los que demandan.

¿Cuáles son los resultados de los movimientos sociales en términos de beneficios tangibles e intangibles para sus integrantes?

No creo que pueda negarse la importancia de estos movimientos sociales habida cuenta de que casi el 40 % de la población económicamente activa está desocupada, subocupada o en el mercado informal sin ningún tipo de protección social. Podemos discutir la mejor forma institucional de diseñar políticas de protección social y su implementación, pero no podemos negar que, mal que bien, sus integrantes logran –con una lógica que debe entenderse en el contexto arriba mencionado- acceder a una parte de los beneficios derivados de los planes, programas e iniciativas de protección social. En síntesis, para el pobre y desocupado, es mejor que esté cerca o integre un movimiento social ya que de otro modo sólo le queda mendigar o morir en el intento.

¿Cómo fomentar parámetros para la solidaridad y la convivencia en medio de la crisis social?

Manifestación, 1934. Antonio Berni

Con políticas lo más inclusivas posible. Eduardo Amadeo planteaba en una de las reuniones sobre protecciones sociales realizadas en CIPPEC en 2009,  que había que tratar de evitar las crisis porque NO todos salen igual de ella. Los índices de Gini siempre empeoran, los ingresos no se recuperan,  se deterioran los servicios públicos y la educación y el trabajo informal es difícil de retrotraer a niveles anteriores. Por todo eso es necesario mejorar los criterios de equidad en los programas sociales, en las asignaciones familiares, los seguros de desempleo, entre otros,

porque, como decía Amadeo, en el 30% más pobre de la población,  uno de cada dos menores a cargo no recibe transferencia alguna; uno de cada ocho recibe asistencia monetaria de un plan social y sólo 13% de los hijos a cargo recibe o una beca de estudio. Sin olvidar que todos esos montos están devaluados por la inflación

¿Cuáles son las tendencias en Argentina y en la región?

Los indicadores de pobreza no

son muy optimistas en América latina, que sigue siendo el continente más desigual del planeta. Sin embarg

o, no puede negarse que hay iniciativas en la región que deberían ser considerados al menos para retomar las mejores prácticas y a modo de ejemplo tenemos el Plan Ceibal de Uruguay, las iniciativas dirigidas a la niñez de Chile y Brasil. El ingreso a la niñez, incluso recogiendo una propuesta que ha logrado considerable consenso en la sociedad y en las fuerzas políticas y sociales, podría mejorar sustantivamente y elevar sus indicadores de equidad si se formulara y se implementara de manera distinta.

No se trata de inventar la pólvora o de pretender ser originales en todo lo que hacemos. Hay experiencias en otros países y regiones que pueden servir de ejemplo adaptándolos a las particularidades del nuestro.

¿Qué papel juegan y cuál deberían jugar las instituciones?

Las instituciones pueden ser formales o informales, pero lo importante de ellas es que, en cualquiera de sus formas implican normas, pautas de interacción entre los individuos que deben ser conocidas, aceptadas y practicadas entre

los sujetos, porque es lo que da confianza y previsibilidad. Sin embargo, no basta con que existan las instituciones, es imprescindible que todos, gobernantes y gobernados, sepan que esas normas, reglas y criterios intervendrán en el proceso distributivo y redistributivo y serán respetados y valorados por quienes dirigen y administran la cosa pública. Porque si esas instituciones son manipuladas, los destinatarios de esas políticas buscarán legítimamente garantizar los beneficios usando otros mecanismos que se expresarán con recursos de fuerza, tales como la capacidad de mov

ilización y de presión a las diferentes agencias y/o funcionarios de gobierno,

Si no usamos y protegemos los mecanismos institucionales, la distribución de los ingresos y de las políticas quedan librados a la voluntad  de quien gobierna y a la capacidad de presión de quien demanda, pero a mediano plazo perdemos todos, pero especialmente los que más pierden son los pobres, los vulnerados, los excluidos de nueva o vieja data que deberán seguir manifestando o haciendo colas para reclamar y acceder a diferentes programas que van emparchando una sumatoria de carencias, y necesidades, a manera de un patchwork de la vida.

¿Qué opinión tiene de las nuevas formas de reclamo social?

¿Cómo inciden los movimientos piqueteros en la distribución de la ayuda social?

¿A través de qué mecanismos cree Ud. podría mejorarse la acción en este campo?


About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

%d personas les gusta esto: